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3 jun. 2014

El Cirodiante | Rogue Trader


"El olor a ozono saturaba el aire de la pequeña cámara, y solo los destellos estroboscópicos que emitían los arcos voltaicos permitían vislumbrar los miles de cables ensortijados que cruzaban el reducido espacio conectando las diferentes consolas que tapizaban las paredes. En medio de la oscuridad, moviéndose por aquel caos como si la sala estuviese vacía, se apreciaban dos semiesferas de color esmeralda que brillaban emitiendo una tenue luz.

Jason Jasper habló al comunicador que tenía alojado en el cuello de su guerrera, consciente de que sus palabras llegarían traducidas a su interlocutor.

- Saludos caballero Cirodiante, le presento mis respetos -  Aquellas fórmulas interminables ponían de los nervios al Rogue Trader, pero había aprendido que eran necesarias para tratar con la especie de su tripulante.

- Saludos capitán, espero que esté usted teniendo un buen día - Respondió la criatura desde el interior de la abultada escafandra que solía portar.

- Realmente no me puedo quejar, los auspex han mostrado que nos acercamos a nuestra presa sin que esta parezca habernos localizado.

- Por supuesto, el Espejo está operando a máximo rendimiento, de modo que no sería lógico esperar otro resultado.

En muchas ocasiones las conversaciones con aquel xeno le recordaban a Jasper sus tratos con los miembros del Adeptus Mechanicus, pero en realidad existía una gran diferencia. Mientras los sacerdotes de Marte expresaban sui conclusiones lógicas sin que el orgullo aflorase en sus expresiones, estaba claro que aquel ser se vanagloriaba de la tecnología que había desarrollado y de lo extraña e inalcanzable que resultaba para los humanos.


Desde que la Resurgimiento diese con el artefacto volador en el que encontraron al Cirodiante, este había mostrado su agradecimiento hacia el capitán, pero nunca había olvidado su porte orgulloso y aristocrático. Por supuesto la comunicación había sido realmente complicada al principio, pero una vez más la pericia de Oook había encontrado una solución inesperada. Sin que nadie se pudiese explicar como, el Jokaero había desarrollado unos comunicadores transfonéticos que simplemente traducía en gótico a la lengua del nuevo tripulante y permitían al resto de la tripulación comprender las palabras de este. Así el capitán pudo saber que el nombre de aquella criatura encerraba tal complejidad que decidieron denominarle con el nombre de la especie a la que decía pertenecer, los cirodiantes. Sin embargo, el hermetismo del Cirodiante quedó también patente desde el principio, pues Jason nunca pudo discernir qué le había ocurrido realmente y donde se encontraba el resto de su raza. ¿Había sido desterrado?, ¿se trataba del último superviviente de entre los suyos?. Él aún no se había dignado a sacar a la tripulación de su incertidumbre, y nada indicaba que lo fuese a hacer algún día.


Quizá el no conocer la realidad tras el pasado de uno de sus tripulante hubiese sido un problema para otro capitán, pero la tripulación de la Resurguimiento estaba plagada de historias que debían quedarse en el pasado y de las que era mejor no hablar, y lo único que le importaba a Jasper era que sus subordinados fuesen de utilidad, faceta en la que el Cirodiante pronto disipó todas las dudas.

Su capacidad para la ingeniería quedó patente casi desde que puso un pie en las cubiertas de la nave. Su traje de soporte vital incluía una tecnología totalmente desconocida, al parecer necesaria para sobrevivir en la atmósfera adaptada a los humanos de la Resurgimiento. Esto pronto atrajo la atención del adepto Tharen, siempre interesado en descubrir los que la tecnología xeno le podía enseñar, sin embargo su frustración se pudo adivinar incluso entre los chorros de lenguaje binario que basan su lenguaje, pues ninguno de sus conocimientos previos le permitían comprender las bases de aquella tecnología.

El Cirodiante pronto se puso a colaborar con el adapto y los jokaeros, implementando mejoras en el armamento y el blindaje de la nave como ningún sacerdote de Marte podría haber soñado, pero su gran logro vino cuando desarrolló la maquinaria que llenaba la sala en la que ahora se encontraban él y el capitán y que daba vida a su mayor invención, "El Espejo"

Para maravilla de toda la tripulación el Cirodiante desarrolló una especie sistema de ocultación que iba mucho más allá de las holopantallas usadas por los eldar, o se limitaba a generar una imagen alternativa de la nave que confundiera a los sensores del enemigo si no que anulaba totalmente su presencia en estos, haciéndola virtualmente invisible e indetectable. No solo a los ojos desnudos el espacio parecía vacío en su presencia y no solo los auspex imperiales eran incapaces de detectarla, si no que la Resurguimiento, gracias al Espejo, no dejaba ningún rastro tras de si. El plasma incandescente desprendido por sus motores, y las alteraciones electromagnéticas causadas por su presencia, de algún modo incomprensible para las mentes humanas, desaparecían sin dejar rastro, convirtiendo a la nave en un cazador sin parangón en el Imperio.

Esto y no otra cosa había permitido por fin comenzar la cruzada personal de Jason Jasper contra la corporación Genuer. Le había permitido pasar de los pequeños boicots y sabotajes, de las palizas en callejones olvidados y de las luchas sibilinas para disputarle sus rutas comerciales, a la destrucción indiscriminada de la flota de aquellos traidores malnacidos sin que nadie en el Imperio tuviese forma de adivinar quién estaba detrás de todo aquello."


Añado de este modo un nuevo Xenos a mi banda de Rogue Trader, que cada vez se está haciendo más multicultural. De nuevo es una miniatura de Reaper, que representa aun clásico alienígena de gran cráneo y aspecto frágil. Para pintarlo no hice más que aplicar el esquema del resto de la banda y para la piel me decidí por un tono gris, con el que he quedado bastante contento, a pesar de la gran rebaba que tiene la miniatura en la cara.

Para el trasfondo quería que ese pedazo de cerebro que tiene se tradujera en un nivel tecnológico incompresible para los humanos, de modo que la Resurgimiento, entre al adepto del Mechanicum (para el que aun no tengo miniatura), los Jokaeros (espero poder presentar pronto más miembros de la familia) y el Cirodiante, se encuentra ya dotada de un equipo de ingeniería que la convierte en una nave mucho más avanzada que los estándares del Imperio.

En cuanto a su uso en mesas lo voy a jugar en el Book of the Arbitrator como un Eldar armado con un rifle de plasma, y en 40k, como mi intención es usar a la banda como un séquito inquisitorial, será un acólito con algún arma especial.

3 comentarios:

Suber dijo...

Un trabajo muy chulo, me mola, muy original y lleno de personalidad :)

Will dijo...

Gracias tio!! eso es todo un halago viniendo de ti!!

Lord Principe dijo...

Primero avisarte que el Ordo Xenos ge hará una visita...

Y por otro, me encantan las minis con su trasfondo y la mini del Cirodiante es muy carismatica. Desde luego, una banda UNICA.

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