Google+

11 jun. 2013

Granito y Obsidiana | Sangre en el valle

"Sabiendo que el tiempo corre en su contra Noctumbus ha decidido mandar parte de sus fuerzas para que vayan penetrando en el valle pensando en unirse lo antes posible a su vanguardia tras tomar el fuerte de Amsler. Sin embargo las tropas de la Guardia Volchevita no piensan quedarse mirando mientras las tropas del inframundo extiende la oscuridad por sus hogares y el ejercito acuartelado en Ereskgrado sale a su paso dispuesto a acabar con el propio Noctumbus para poner fin de una vez por todas a sus maléficas intenciones.

Las líneas de ambos ejércitos se encuentran en el valle para la batalla definitiva
Con las primeras luces del alba las líneas imperiales ven por fin el horror que se adentra en su territorio. Pero lejos de sentirse amedrentados, los soldados de la Guardia Volchevita, a pesar de estar privados del liderazgo de su general que aun se encuentra en Ferlangen recuperándose de sus heridas, demuestran su valor preparándose para la batalla mientras entonan las últimas oraciones a Sigmar guiados por los sacerdotes del templo, que han empuñado las armas ante la terrible amenaza que se cierne sobre ellos. Mientras el flanco izquierdo queda asegurado por la guardia de la ciudadela de Ereskgrado, armados con sus enormes mandobles y equipados con las mejores armaduras de la región, en el flanco opuesto se prepara la fuerza de choque formada por los caballeros del Sol Llameante, acompañados por los nobles aspirantes que sirven como herreruelos y por los dementes flagelantes que ante la invasión del nigromante se han lanzado a predicar el fin de los tiempos. En el centro, la soldadesca, dirigida por el capitán de Amsler que se ha hecho cargo de la comandancia del ejército, se sitúa en torno al estandarte de la guarnición.

La Guardia Volchevita preparada para la batalla
Frente a ellos se sitúan las hordas de Noctumbus que han ido creciendo conforme el nigromante trae de nuevo a la vida a los soldados asesinados para que luchen contra sus compañeros de armas. Las masas sin fin de los cuerpos putrefactos de esqueletos y zombis pueblan el centro de su línea mientras ambos flancos son tomados por los caballeros arrancados de su descanso eterno bajo los túmulos funerarios para que cabalguen sus espectrales monturas. En su flanco oeste una criatura mutada que en el pasado fue un poderoso vampiro apoya a los caballeros dispuesta a lanzarse cuento antes contra las filas imperiales, mientras en el este la guardia de espectros de Noctumbus se prepara para frenar la peligrosa acometida de los caballeros del Sol Llameante.

Las putrefactas hordas de Noctumbus
Con el estruendo de los morteros lanzando sus mortíferos proyectiles al cielo comienza la batalla que decidirá el destino de Ereskgrado. Mientras decenas de zombies son despedazados por los pyoectiles explosivos para a continuación ser devueltos a la no muerte por el nigromante, los centros de ambos ejércitos avanzan con cautela esperando a que se decida la batalla que se libra en ambos flancos.

A pesar del castigo de la artillería estos zombis terminaron la batalla siendo más que al inicio
En el flanco este, el noble sacrificio de los herreruelos deja a la caballería no muerta a merced de los flagelantes que cargan contra ellos haciendo girar enloquecidamente los flagelos sobre sus cabezas. Los héroes de los tiempos antiguos son reducidos de nuevo a ceniza mientras los caballeros del Sol Llameante se posicionan para cargar contra la infantería que se acerca.

Ambos bandos buscan una posición ventajosa momentos antes de la destrucción de los caballeros negros
Mientras tanto, al otro lado del campo de batalla, la otra unidad de caballeros imperiales se ve atrapada por las etéreas figuras que se abalanzan sobre ellos y contra las que sus armas resultan inútiles. A su lado los caballeros negros cargan contra la guardia de la ciudadela pero cuando estos enarbolan el Emblema de Nyar la lucha se decanta rápidamente su favor y la caballería no muerta se abandona para siempre este plano de existencia. Eufóricos por la victoria, la elite imperial carga contra las figuras espectrales que retienen a la caballería con sus mandobles cargados con el poder de Sigmar gracias a las plegarias del Sacerdote Rasios que los acampaña.

La guerdia de la ciudadela da buena cuenta de los caballeros negros
A pesar de que el flanco oeste está en su poder las tropas de Ereskgrado no pueden evitar que la horrible figura que los eruditos llaman el Varghulf cargue contra el destacamentos de alabardero que protege el flanco de la falange imperial. Despedazados por sus enormes garras, los valientes soldados no son capaces de herir a la extraña criatura pero resisten estoicos convencidos de que su sacrificio no será en vano. Morirán pero el Varghulf no tendrá tiempo de buscar nuevas presas.

El Varghulf, tras inumrables batallas muriendo a disparos, consigue manchar de sangre sus garras
Con la suerte en ambos flancos decantada a favor de los imperiales, el nigromante lanza a sus tropas a la carga llenando el valle con su grito de desesperación que hiela la sangre de los vivos y revitaliza a los muertos. Dos enormes unidades rodean a los espaderos dirigidos por Melewitz y protegidos por los hechizos de Meltophilius que habiendo convertido su piel en dura piedra los hace indemnes a los ataques de las tropas del Nigromante. Una vez más el valor de la Guardia Volchevita se hace patente y los espaderos mantienen la posición a la espera de la carga de los Caballeros del Sol Llameante que impacta contra el flanco de sus enemigos destrozándolos con su ímpetu. Los no muertos rápidamente se convierten a en polvo mientras las ataduras al mundo real se desvanecen y los espaderos del capitán se preparan para apoyar a las tropas del centro de su línea.

La doble carga parece ser el fin de los espaderos, pero estos aguantan y...

...la carga de la caballería decanta el combate a favor de los imperiales
Mientras tanto, en el centro, el frustrado Noctumbus no es capaz de canalizar suficiente energía y sus tropas no son capaces de cargar contra el enemigo que afila sus armas dispuestos para el enfrentamiento final. Con el nombre de Sigmar en sus labios y dispuestos a engar a todos sus camaradas muertos los soldados de la Guardia Volchevita arremeten contra los no muertos pero su enorme número pronto se vuelve abrumador y no pueden evitar que la élite de tumularios del nigromante cargue contra su flanco. A pesar de la contracarga de su disciplinado destacamento, se trata de un combate que no pueden vencer y muchos soldados caen muertos en lo que parece un giro perverso d ela fortuna que puede terminar con Ereskgrado sitiada por las tropas de Noctumbus. Sin embargo cuando todo parece perdido, el estandarte de la guardia ondea en lo alto insuflando valor en lso derrotados soldados que se negan a dar un paso atrás negando al Nigromante la victoria que tanto ansiaba.
Al final del turno 6 una última tirada de dado decide la campaña, si los lanceros huyen, la batalla terminará en empate y el destino de Eresgrado se decidirá en un asedio. Solo dos unos puede salvarles y fallan, pero repiten la tirada gracias al estandarte de batalla y... ¡Snake Eyes! La batala finaliza con un resultado de masacre a favor de la Guardia Volchevita
Rodeado por todos lados y con su ejército reducido a solo un recuerdo Noctumbus ve como su objetivo se encuentra mucho más allá de sus posibilidades. Sin embargo su paciencia no conoce los límites del tiempo y la huida le permitirá a buen seguro lograr su meta en el futuro. Ereskgrado está a salvo, al menos de momento, pues el pérfido nigromante ha escapado una vez más a la justicia del Imperio. El cubo de obsidiana será guardado en la cámara más profunda del castillo de los Von Raukov en Wolfenburgo, pero el secreto de su poder continuará siendo un misterio para los magos de la corte, ya que solo Noctumbus conoce el modo de desatarlo.
Por la mente del nigromante pasa ahora la información que sus esbirros le han traído desde las profundas cuevas escavadas en las montañas del Fin del Mundo, donde los despreciables hombres rata luchan por hacerse con un extraño artefacto cargado de poder..."
-----------------------------------------------------------------------------

Con esta batalla damos por finalizada la campaña con el resultado de una victoria imperial. Aunque el propio Volchev no ha podido luchar sus dos lugartenientes han alcanzado gran renombre y experiencia y sin duda sabremos de todos ellos en el futuro así como de las maquinaciones de Noctumbus que ya se dispone a formar un nuevo ejército ansioso por saber que ocultan los Skavens en las profundidades.

0 comentarios:

Publicar un comentario