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8 abr. 2015

Profesor Babylonia | FATE Acelerado

El Profesor Babilonia
Nombre real: Fremont von Eschenbach.
Lugar de nacimiento: Bagdad.
Descripción: Sabio de otro tiempo
Complicación: Desubicación temporal

Orígenes: En las montañas de Baviera se encuentra el castillo de la familia  von Eschenbach, una vieja construcción, tan centenaria como las raíces de su árbol genealógico. En su interior se guarda el tesoro más preciado de la familia, su biblioteca. Repleta de viejos libros, alguno más antiguo que el propio apellido Eschenbach, ha sido completada por los dueños del castillo generación tras generación, aportando diferentes temáticas según los intereses concretos de cada nuevo heredero pues todos ellos comparten una predisposición por el conocimiento y una capacidad innata para la sabiduría y la reflexión. Así, pueden encontrarse desde textos de alquimia escritos por sabios de la lejana China, hasta códices medievales que analizan las prácticas esotéricas de las tribus bárbaras, pasando por innumerables tomos con conocimientos arcanos, muchos de ellos solo conocidos por aquellos que han podido explorar la biblioteca.

Sin embargo Fremont no vivió su infancia en el castillo familiar. Su padre, diplomático alemán para las relaciones con oriente, estableció su residencia en la Bagdad otomana llevándose consigo a su hijo tras la muerte de su esposa. La apretada agenda del señor von Eschenbach le hacía pasar largos periodos fuera de casa, viajando por Asia y oriente medio, lo que le obligaba a dejar a su hijo al cuidado de un fiel tutor de origen persa, uno de sus más íntimos amigos de su época de juventud. Aunque el propio Freman nunca supo como había surgido esta amistad, era consciente del amor que su tutor le profesaba y él lo sentía como un miembro de su propia familia, un tio que cuidaba de su educación y bienestar. Shorzas, pues este era su nombre, era un hombre sabio, más anciano que su padre, y siempre críptico en sus enseñanzas. Con él, Fremont recibió una educación profunda y erudita, sorprendido de los conocimientos que poseía aquel viejo de aspecto desaliñado. Conforme fue creciendo, la capacidad del niño para aprender cada vez era mayor, mostrando su herencia von Eschenbach. Así, las enseñanzas de su tutor comenzaron a tomar otros caminos. Pronto le enseñó a reconocer todas las constelaciones, y a nombrarlas con muchos nombres, algunos tan antiguos que su origen se pierde en el abismo de los tiempos. Antes de que el alumno se diera cuenta había aprendido a interpretar ciertos indicios en el firmamento que le ayudaron a predecir hechos de su futuro cercano, y Shorzas le hablaba continuamente de la bendición de la luz celestial que rápidamente Fremont aprendió a usar en su beneficio. Un universo nuevo, una visión más allá de lo terreno se apoderó del niño que comprendió su insignificancia y el destino del hombre como moldeador de su destino.

- Aspecto: Escucha el canto de las estrellas

La Gran Guerra y mucho más: Los caprichos del destino hicieron que el comienzo de la Primera Guerra Mundial encontrase al señor von Eschenbach y a su hijo viajando por el mar de la China embarcados en un navío de bandera alemana. La guerra no tardó en cruzarse en su camino cuando su barco fue mandado al fondo del mar por los disparos de un crucero inglés, lo que convirtió en naufrago y huérfano al joven Fremont. Tras varios días a la deriva flotando sobre los restos del navío, recaló en una pequeña isla que no recordaba haber visto en los mapas náuticos que tan ávidamente había estudiado durante la travesía. Su sorpresa fue aun mayor cuando conoció a los pobladores de la isla, pues tras una semana de explorar su boscosa superficie estaba convencido de que se encontraba en una isla desierta. Sin embargo, un día en que se adentró en la espesura más allá de lo que lo había hecho hasta entonces, repentinamente se vio rodeado de unos hombres de gran estatura y tez cetrina que le miraban con sus ojos rasgados. Cómo habían conseguido acercarse tanto aquellos hombres sin revelar su presencia era todo un misterio, y Fremont temió en aquel instante por su vida, pero pronto comprobó que sus miedos eran infundados.

Los pobladores de las isla se mostraron entusiasmados y curiosos ante aquel ser de piel clara y larga barba, y este pronto pasó a formar parte de la Tribu del Jaguar, como el propio profesor la bautizó. El tiempo pasó, y poco a poco Fremont fue aprendiendo el extraño lenguaje de aquellos hombres, que se comunicaban mediante gestos y sonidos que casi no era capaz de articular. No fue su lenguaje lo único que los nativos enseñaron al profesor, la convivencia con ellos le obligó a aprender a cazar y a moverse por la jungla en el más absoluto de los silencios, y pronto se convirtió en uno más entre aquellos que ahora consideraba sus hermanos.

Los días se sucedían, sin que fuese fácil diferenciar uno del siguiente, y los meses dieron paso a los años que corrieron rápidamente, hasta que el propio Fremont perdió la cuenta. Sin embargo era consciente de que no eran pocos los que había vivido en la isla, y probablemente sumasen décadas, a pesar de lo cual no veía su cuerpo envejecer ni sus fuerzas mermarse, ¿Tendrían aquellos extraños hombres el secreto de la vida eterna?. ¿O aquella isla misteriosa ejercería algún influjo en sus pobladores? Era difícil de saber.

Las teorías del profesor se vieron confirmadas cuando un navío, de un diseño y modernidad que le dejaron anonadado recaló en la isla y, reconociéndolo como un occidental extraviado, le ofreció un pasaje hacia el mundo que había seguido corriendo ajeno al Profesor Babilonia.

- Aspecto: El sigilo de Jaguar

El regreso al mundo: El tiempo había corrido y múltiples décadas habían pasado, pero el legado de los von Eschenbach no había muerto. Los fondos depositados por sus padres no habían hecho más que crecer dotando al profesor de unos recursos casi ilimitados. No solo eso, si no que la vieja mansión familiar aun se mantenía en pie.

Los descendientes de Shorzas, dotados de unos generosos emolumentos por el testamento de los desaparecidos padres de Freont, habían conservado la mansión como parte de su propia tradición familiar, guiados por la firme convicción de que un von Eschenbach volvería a poblarla, pues el conocimiento encerrado en las estrellas había pasado de generación en generación y sabían que lo suyo era certeza y no solo esperanza.

- Proezas: La biblioteca von Eschenbach (Una vez por partida puede recurrir a su biblioteca y encontrar un tomo olvidado con un retazo de información que se creía perdida)

Hace ya mucho tiempo que había empezado a la historia del Profesor Babilonia, pero en aquel tiempo la idea era que fuese un personaje para el Spirit of the Century. Sin embargo como este juego exige la participación de varios jugadores al crear la ficha de los personjes, lo reducido de nuestro grupo de juego hizo que se quedase a medias.

Como me gusta mucho el concepto del personaje, plagiado evidentemente del espíritu delas obras de Alan Moore, quería darle salida, por lo que decidí adaptarlo para FATE acelerado, un sistema que encanta. He dejado al personaje con solo 4 aspectos y una proeza. Me gusta hacerlo así para poder darle algo de forma cuando me pongo a jugarlo y la personalidad se va definiendo o se me ocurre alguna idea divertida sobre la marcha.

Aquí lo dejo, por si a alguien le apetece usarlo y para tenerlo de referencia para cuando lo use en alguna partida en el futuro:


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