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5 jul. 2016

Leviathan Dreadnought | Manos de Hierro

Namtar, el Demoledor
"Su cuerpo no era más que un despojo, unos restos mortecinos flotando en una depósito amniótico y sumidos en un sueño inducido para proteger su mente de la locura. Sin embargo su cerebro seguía intacto, y aun era capaz de soñar.

Soñaba con un tiempo pretérito, una época anterior a su vida como astartes. Soñaba con Medusa, el mundo que le había visto nacer antes incluso de que Ferrus Manus fuese encontrado por su padre. Lo que había abierto una nueva senda en la peregrinación sin fin del Clan.

Recorría la llanura volcánica a lomos de una enorme bestia de denso pelaje blanco. Su imponente lomo transportaba todo lo que el Clan necesitaba para sobrevivir. La leche de sus hembras les proporcionaba su principal fuente de alimento. Con su grueso pelaje fabricaban la ropa que les protegía del inclemente tiempo de Medusa, así como las tiendas en las que se refugiaban las noches en las que podían detenerse. 

Desde la altura contemplaba las erupciones que fragmentaban la corteza en los territorios al oeste, pero no dejaba de vigilar los cielos. El antiquísimo anillo que orbitaba sobre el ecuador del planeta sufría una muerte lenta, de incontables siglos de duración, que arrastraba sus arcanos componentes a la superficie. Era esta la única fuente de tecnología con la que contaban los clanes, y la historias narraban como muchos líderes habían alcanzado su posición gracias a hallazgos afortunados provenientes de los cielos.

Mientras recorría su camino sin destino el joven Namtar reflexionaba sobre lo mucho que habían cambiado las cosas en los últimos tiempos. Las interminables guerras entre los clanes habían cesado, y aunque su cultura nómada les mantenía independientes, se sentían más unidos que nunca, arrodillados ante un caudillo al que por primera vez todos los ancianos llamaban Maestro.

Namtar había visto a aquel semidios en una ocasión. Su imponente figura, mucho mayor que la de cualquiera de los guerreros más poderosos de los clanes, imponía respeto. Pero eran sus antebrazos de metal viviente, fruto de su victoria sobre Asirnoth, la Gran Sierpe de Plata, los que le marcaban como el ser destinado a regir el destino de Medusa. Desde aquel momento el joven del Clan Vurgaan comprendió que daría su vida por aquel caudillo si este se lo pedía. Sin dudar ni por un instante.

Súbitamente un destello en el cielo sacó a Namtar de su ensimismamiento. Excitado echó mano del artilugio que había fabricado a partir de unos resistentes cristales que había encontrado en el fondo de una sima y que le permitía ver con nitidez cosas situadas a muchos kilómetros de distancia. Guiñó su ojo izquierdo mientras acoplaba el derecho al visor, y apuntó hacia el destello, esperando ver donde aterrizaba un nuevo desprendimiento del anillo. Lo que vio le cortó la respiración, y cambió el  destino del planeta para siempre.

Entre las nubes tormentosas cargadas de ceniza descendía una enorme barcaza dorada que refulgía más brillante que el sol o las erupciones volcánicas. El Emperador había encontrado a otro de sus hijos perdidos."


Con la fijación que tienen los Manos de Hierro, y la que tengo ya también, con los dreadnughts, no podía dejar de incluir este nuevo modelo que ha sacado FW. Se trata de una especie de versión de 30K del dread de hierro, pero a lo bestia. Básicamente tiene un blindaje frontal de 13 con una TSI de 4+ y 4 HP, lo que lo hace con diferencia el dreadnought más duro de todos los que han sacado hasta la fecha. Además su tamaño es mucho mayor, como puede verse en la última foto de esta entrada. Tanto es así que usa peana de 80mm en lugar de la habitual de 60mm.

En cuanto al pintado no hay nada que contar que no haya dicho antes en el ejército. Lo único malo es que en el momento de adquirirlo solo me hice con las armas que se ven en las fotos, y me falta comprar un par de garras para poder modificar su configuración. Por supuesto para poder intercambiar los brazos cuando disponga de más, les he puesto imanes, como venía haciendo con los Contemptor.

6 comentarios:

AsaltoRabioso Lleida dijo...

muy guapo!! :D

Señor Serviorco dijo...

Es enorme!!!!!
lo quiero ver en batalla ya!!! Te ha quedado muy bien, los manos de hierro los estás bordando.
Tenemos que crear un grupo de terapia para adictos a los dreadnought.
Un saludo

acadio m dijo...

como mola tengo uno conversionado al mechanicum

Lord Principe dijo...

Me encanta!! Q grande es el bicho, normal q a los manos de hierro les encanten los dread :)

Will dijo...

Muchas gracias a todos!!!

Martín Vedia dijo...

Hermosa miniatura! Y la pintura excelente!!

Felicitaciones :D

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