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28 abr. 2016

Veteran Tactical Squad (III) | Manos de Hierro


"Emesh se arrojó a través del pequeño hueco que había encontrado en la guardia de Kalama. Sin embargo la punta de su cuchillo de combate fue desviada por un rápido movimiento de la hoja de su contrincante, que rápidamente giró la muñeca para asestar un tajo de revés que hubiese decapitado a Emesh si no hubiese sido por sus sentidos mejorados geneticamente:

- Casi caigo en tu trampa - dijo mientras recuperaba el aliento.

- ¿Eso crees? Yo diría que has caído totalmente, solo que no he conseguido aprovecharlo.

Los astartes, vestidos únicamente con los ajustados pantalones de entrenamiento, giraban uno en torno al otro dentro de los confines e la jaula mientras bañaban el suelo con el abundante sudor que cubría sus torsos hercúleos. Siguieron así durante más de una hora, realizando ataques y fintas que su oponente evitaba con maestría para a continuación contraatacar con la misma intensidad.

- No ha estado mal, aunque creo que te estás haciendo viejo - dijo Emesh.
- La experiencia es lo que convierte a un guerrero en alguien realmente letal. Deberías saberlo bien, ahora diriges a los veteranos del clan, no lo olvides - Le contestó Kamala con tono condescendiente. Le costaba olvidar que su ahora camarada sargento había sido uno de los neófitos que había entrenado en su época como instructor.
- Aun no se como pudiste convencer al Comandante para que me ascendiera.

El comentario de Emesh había surgido de forma distraída mientras ambos se secaban el sudor y ordenaban las armas empleadas en el entrenamiento. Sin embargo Kamala se detuvo en seco, mirando fijamente a su compañero, hasta que este se percató de su mirada:

- ¿Que sucede?
- Lo sabes muy bien, no deberías decir eso, nunca, es un insulto para la legión.
- Perdona, yo no...
- Lo se, pero te lo vuelvo a repetir, ahora eres el sargento de una de las escuadras más condecoradas del Clan, incluso de la Legión, y no puedes hablar a la ligera. Si hay algo que nos caracteriza es que aquí no hay tratos de favor, solo aquellos que expurgan la debilidad de su carne y abrazan el hierro en su voluntad son aptos para ascender, y si el comandante dice que tienes esas cualidades es porque las ha visto en ti. No porque yo le haya convencido de nada.

Durante un momento se hizo el silencio entre los dos, mientras ambos sopesaban las muchas décadas de servicio y las duras pruebas que habían tenido que superar para llegar a donde estaban.

- Está bien, además es mejor así. De este modo no me sentiré tan mal cuando mi escuadra llegue antes que vosotros al interior de la fortaleza. - Una sonrisa socarrona quería dibujarse en la cara de Emesh, aunque su anatomía de astartes dificultaba tales sutilezas
- ¡Ja! He debido pegarte más fuerte de lo que pensaba en la jaula
- Uhm... Que yo recuerde ni me has tocado..."

Escuadra Emesh, Quinta Orden, Clan Vurgaan
Cuando pinté la primera escuadra de veteranos ya expliqué lo útiles que resultan, y la verdad es que además suponen una forma estupenda de dar personalidad y vistosidad a la diferentes legiones, así que decidí pintar una segunda escuadra.


Estas miniaturas están hechas un a retales, con piezas de diferentes orígenes: Bits sobrantes del resto de miniaturas de la herejía que he ido acumulando, torsos y yelmos específicos de los Manos de Hierro, brazos biónicos de distintas marcas, y piernas de la marca Anvil Industry. Creo que a pesar de la combinación de piezas han quedado bastante bien, e integrados en el resto del ejército.


Como se puede ver he utilizado peanas de 32mm. La verdad es que me parece que todos los marines ganan una barbaridad en estas peanas. Puede que hayan sido solo una estrategia comercial de GW, pero creo que con el diámetro de 32mm, y el leve aumento de la altura de la peana, ha conseguido un equilibrio en las proporciones entre la miniatura y la peana que queda genial. Tanto es así que al resto de Manos de Hierro (40 miniaturas en total) también les he cambiado las peanas recientemente.

1 comentarios:

Señor Serviorco dijo...

Al final te plantas con la Legión al completo. Vaya marinidad que llevas. Y bien guapos por cierto.
Tienes razón en lo de las peanas, yo no pensaba darle ni una oportunidad a los 32 mm por vagancia y por rebeldía, pero he de reconocer que quedan mucho mejor.
Un saludo

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