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18 nov. 2015

La Cruzada Nafticó | Triángulo en Siparo


"Las ruinosas fortificaciones que cubrían la superficie de Siparo habían permanecido desiertas, ignorantes de la guerra que se adueñaba de la Nebulosa. Peor eso estaba a punto de cambiar.

Sobre la gran meseta Argéntea, la formación geográfica más grande del planeta y que ocupaba buena parte de su principal continente, se encontraba la Fortaleza de Santa Hamudava, una inmensa estructura blindada bajo cuyo tamaño palidecía el de la propia meseta. Sus inconmensurables muros, cubiertos de óxido por el paso de los siglos, aun permanecían en pie, firmes y desafiantes ante cualquiera que quisiera traspasarlos. También sus cúpulas seguían erguidas, erizadas de miles de cañones, que sin embargo llevaban en silencia desde tiempos inmemoriales.

Sin embargo no todos el armamento del planeta se encontraban inoperativo. Sobre una gran plataforma en uno de los costados de la fortaleza, se alzaba el principal espaciopuerto del planeta., cuyos sistemas de defensa, conectados a  un generador de plasma que milagrosamente había permanecido estable y en funcionamiento, mantenían la vigilancia de los cielos, dispuestos a terminar con cualquier nave no autorizada que se dirigiese al puerto, y habían pasado mil años desde la última autorización de aterrizaje.

El complejo del espaciopuerto
La toma de este puerto sería fundamental para cualquiera que quisiese hacerse con el control de Siparo. Si bien era fácil encontrar un adecuado punto de desembarco para una pequeña fuerza, un despliegue a nivel planetario sería casi imposible sin las instalaciones del espaciopuerto dada la abigarrada estructura de las fortificacines de la superficie del planeta.

Sabiendo esto, los contendientes en la batalla por la Nebulosa Nafticó no tardaron en mover ficha. Los defensores enviaron al Magos Arístides para que iniciase los protocolos de control de los sistemas de defensa y pusiera el mundo en funcionamiento cuanto antes. Mientras tanto, las Hermanas de Batalla, deseosas de establecer una cabeza de playa en un mundo cercano a Filania, se dirigieron al mundo fortaleza para tomar posesión del antiguo territorio imperial. Ambas fuerzas convergieron en las instalaciones bajo el espaciopuerto, en busca de los nodos de vigilancia y cogitadores inductivos que mantenían los sistemas de armamento operativos. Pero no estaban solas, ya que la plaga que había asolado la nebulosa mil años antes habitaba también las estancias de la fortaleza, y la llamada de la guerra les había atraído irremediablemente hacia los invasores.

Despliegue Orko
Despliegue Mechanicum
Despliegue Hermanas de Batalla
El Mechanicum había infiltrado a sus exploradores Sicarian por delante de sus líneas, y estos fueron los primeros en tomar contacto con el enemigo. Sus indicadores de Auspex detectaban claras señales de actividad cercana, por lo que se dirigieron hacia allí. Al abrir una exclusa cercana se encontraron de bruces con parte de una de las escuadras de Sororitas, sobre las que descargaron sus armas, terminando con tres de las hermanas.


Los Sicarians se cobran las primeras bajas
Alertados ya de la presencia de fuerzas hostiles los tres ejércitos avanzaron hacia los objetivos que debían asegurar. Tanto los Orkos como el Mechanicum se dividieron en dos grupos para hacer frente a ambas amenazas por separado, mientras las Hermanas, condicionadas por encontrarse en medio de sus enemigos, formaba un grupo más cohesionado.

Los movimientos iniciales.
El primer contacto entre las Sororitas y los Orkos se produjo cuando los Gretchins, tras haber controlado un relee de energía cercano, avanzaron vigorosamente para encontrarse a las escuadras de Hermanas de Batalla que avanzaban por un pasillo cercano. Lo primero que vieron los canijos pieles verdes fue a las Arrepentidas y sus inmensos evisceradores. Sin embargo estas, no considerándolos un rival digno de ellas, los rodearon, dejando así una línea de tiro clara a sus hermanas, que los acribillaron, dejando solo a tres con vida, que pusieron pies en polvorosa.

Los Gretchins supervivientes huyen
No muy lejos de allí eran las hermanas las que recibían castigo. Los Sicarians, tras haber mermado a la unidad con la que se habían encontrado, giraron la esquina tras la que se encontraban sus supervivientes, terminaron con ellas mediante el uso de sus varas táser. Tras esta acción recibieron las atenciones de una escuadra Dominium que cubría el avance de las Hermanas de Batalla. Sin embargo sus armas no consiguieron dañar a los asesinos cibernéticos. Desesperada, la Canonesa abandonó a su escolta para asaltar contra estos enemigos, pero se encontraba demasiado lejos y no pudo llegar hasta ellos.

Los Sicarians siembran el caos entre las líneas de las Sororitas
En el oro extremo del complejo las peñas de Orkos avanzaban lenta pero inexorablemente, mientras los Skitarii buscaban la forma de hacerles frente y enviaban a su Firewasp de reconocimiento por delante.

Los Orkos y los Skitarii se acercan
Tras la huida de los Gretchins el Kaudillo comprendió que debería ser él, acompañado de sus Meganobles, el que solucionase aquella papeleta, de modo que hizo avanzar a sus chicoz hasta que se toparon con las Arrepentidas, a las que asaltaron emitiendo salvajes rugidos guturales. El combate resultante fue brutal y aunque alguno de los Orkos fue derribado por los evisceradores, las garras de combate destriparon a las salvajes guerreras llenando las estancia de sangre y vísceras, hasta que no quedó ninguna con vida.


Los Meganoblez asaltan a las Arrepentidas...
...y las despedazan con sus garras
En aquel momento los refuerzos del Mechanicum hicieron acto de presencia. A través de una abertura en el sistema de ventilación apareció una segunda escuadra de Kataphron que se posicionaron para tratar de cortar el paso al grupo de Orkos que avanzaban precedidos de las Lataz Azezinaz. Los xenos progresaron hasta la puerta que los separaban de los servidores de combate, momento en que estos abrieron la compuerta y rociaron a sus enemigos de fuego de plasma incandescente, que destruyó los tres bípodes de combate pero causó escasos daños a los orkos que los seguían.

Los Kataphron aparecen por la abertura...
...y destruyen las Lataz con sus armas de plasma
Por su parte los Sicarians siguieron haciendo de las suyas entre las filas de las Sororitas. Asaltaron a la Canonesa, que rápidamente recibió ayuda de las hermanas más cercanas, formando un enorme combate. La Canonesa fue herida por el Princeps y varias hermanas cayeron, pero solo consiguieron herir a uno de los Sicarias. La derrota hizo flaquear el coraje de la Canonesa, que se escabulló entre sus guerreras para abandonar así el campo de batalla.


Los Sicarians hacen huir a la Canonesa
Llenas de rabia por la ignominia a la que les estaban sometiendo los Sicarians, otra de las escuadra de Sororitas se unió al combate, rodeando así a los asesinos del Mechanicum. Sin embargo estos se encontraban bendecidos por el Omnissiah y sus varas táser no dejaban de describir amplios círculos con los que derribaban a un hermana tras otra, hasta que las pocas supervivientes decidieron huir, dejando a los Sicarians victoriosos y asegurando unos de los objetivos.

Los Sicarias son rodeados...
...pero se deshacen de sus enemigos
Tras esta derrota las escasas Sororitas supervivientes abandonaron la zona de operaciones, dispuestas a prepararse para cobrar su venganza en otra ocasión.

Viendo que el conflicto se dirimiría entre los Orkos y el Mechanicum, el Magos envió a sus servidores al combate. Su escolta abrió fuego contra los Meganobles,, que habían irrumpido en la sala central, dejando solo con vida a uno de ellos junto al Kaudillo y el Matazanoz. Por su parte la otra unidad atravesó los restos retorcidos de las Lataz para rociar a la peña de orkos con plasma y promethio, destruyéndola casi al completo.


La escolta del Magos castiga a los Meganobles
La peña de Orkos es exterminada
Aunque los rokos habían sufrido un duro castigo no estaban ni mucho menos derrotados. El Kaudillo, viendo al general enemigo a su alcance, lanzó a sus chikos a por él, trabándose en combate con su escolta. Los Sicarians, que andaban por allí cerca, aprovecharon la oportunidad para unirse al combate e intentar salvar a su general. Sin embargo las varas táser parecían haberse descargado al matar a tantas Sororitas, y solo consiguieron acabar con el Matazanoz. Entre el Kaudillo superviviente y el último Meganoble se las arreglaron para acabar con todos los Sicarians y Kataphron, dejando al Magos solo y huyendo para salvar su vida.


El Kaudillo asalta y los Sicarias contraatacan...
...pero finalmente los Orkos aplastan a sus enemigos
Mientras esto sucedía, la otra unidad de orkos supervivientes, una peña que había avanzado por el flanco, se las había arreglado para terminar con dos escuadras de Skitarii y tenía otra a tiro, por lo que se dirigió hacia ella, derrotándola sin miramiento. Esto dejaba al peña libre de enemigos y muy cercana a dos de los objetivos controlados por el Mechanicum.

La peña de Orkos avanza triunfante...
...y se adueña del flanco
El Kaudillo Orko no podía dejar escapar a su presa y, separándose del último Meganocble para que este se encargase de tomar objetivos, persiguió al Magos la ver que se había reagrupado. En el combate resultante las defensas arcanas del líder el Mechanicum parecían protegerle de las titánicas arremetidas de su rival, y hasta consiguió herirle en una ocasión con su hacha de energía. Sin embargo este ataque dejó un hueco en su defensa, que el Kaudillo aprovechó para destrozarle con su inmensa garra de combate.

El Magos aguanta las primeras arremetidas del Kaudillo...
Pero finalmente es derrotado
La pérdida de su general y de las escuadras de Skitarii dejaba al Mechanicum con solo una escuadra de Kataphron. Estos  se las arreglaron para controlar uno de los objetivos, y en un último estertor de la batalla comprobaron que aun podían terminar con el Meganoble con sus armas de plasma. La línea de visión era muy estrecha y pasaba a través de dos compuertas, pero aun podían hacerlo. Sin embargo el orko acorazado fue más rápido que ellos y se escabullo, para así terminar robándole al Mechanicum el objetivo que se habían ganado los Sicarias.

El Meganoble se escabulle
Las fuerzas del Mechanicum retrocedieron, conscientes de que no podían frenar la marea de Orkos. Sin embargo la retirada de las hermanas de Batalla les permitió establecer un punto fuerte de resistencia ante los xenos, desde el que esperaban comenzar a conquistar Siparo.

Resultado: Victoria Orkos (Orkos 18 - Mechanicum 11 - Hermanas de Batalla 1)

Efecto en la campaña: 1 PC en Siparo para los Defensores.

Nueva batalla de la Cruzada Nafticó y una nueva batalla que sigue con la tradición de partidas igualadas hasta el final y muy interesantes. En esta ocasión decidimos, de forma casi improvisada, jugar a una partida a 3 bandas en un ambiente de Zona Mortalis, que hacía mucho que no utilizaba.

Para la batalla usamos el sistema de iniciativa que empleamos en su día en la campaña Bólteres y Mazmorras y que básicamente es el sistema de iniciativa de Bolt Action: Cada jugador introduce, en un recipiente opaco, un marcador de su color por cada unidad que tenga en mesa. Cada turno se extraen estos marcadores de uno en uno de forma que cada vez que se saca un marcador, el jugador correspondiente activa y realiza la fase de movimiento y disparo, así como los movimientos de asalto de una de sus unidades.

A mi es un sistema que me encanta, tanto para partidas a 2 como multijugador, pero creo que especialmente funciona bien en estas últimas. Desde luego creo que es muy superior al clásico de los escenarios de GW de tirar 1d6 al inicio de cada turno y actuar con todo el ejército de forma decreciente según los resultados.

Para la misión también usamos un sistema de puntos que habíamos probado en nuestra campaña de Zona Mortalis: Cada unidad destruida daba 1 PV. Además una unidad que terminase un turno en contacto con un objetivo que no tuviese unidades enemigas en contacto, lo reclamaba colocando un marcador junto a él y retirando cualquier marcador que hubiese colocado otro jugador previamente, de forma que al final de la batalla cada bando se anotaba 2PV por cada objetivo reclamado. Además aplicábamos las misiones secundarias con la salvedad de que Primera Sangre la obtenía el primer jugador que eliminase una unidad de cada uno de los ejércitos contrarios.

Finalmente, como la victoria se la llevó el bando neutral decidimos aleatoriamente qué bando se llevaba el PC en Siparo y los defensores fuimos los agraciados.

2 comentarios:

Señor Serviorco dijo...

Vamos allá!!!
Lo tiene todo: multijugador, zone mortalis, activación de unidades, ejércitos poderosos... y encima apretada hasta el final.
Enhorabuena !una batalla memorable!
Un saludo

Will dijo...

Gracias!! La verdad es que estuvo genial, menos para Gon que tuvo muy mala suerte y las hermanas se fueron pronto de la batalla.

Mola esto de incluir escenarios y partidas diferentes en la campaña, así que si os animáis a inventar algo cuando volváis del exilio, adelante.

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