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12 feb. 2015

Odio desatado | Objetivo: Venganza


"Lord Akshan avanzaba entre las ruinas acompañado de sus hombres, atentos a cualquier indicio de la presencia de los traidores en las cercanías. Habían conseguido rechazarlos en dos ocasiones, sin embargo el Señor de la Forja sabia que no tardarían en ser aniquilados. Poco importaba eso ya, por la gloria del Emperador de la humanidad que se llevarían por delante a todos cuantos pudieran.



El líder de los Manos de Hierro sabía que por muchos hombres que consiguiese reunir de poco servirían si se quedaban sin munición para los bólteres y células de energía para sus armaduras, de modo que dirigió sus pasos hacia una de las localizaciones que se habían seleccionado como nodos de suministro en el despliegue táctico que la Legión había realizado en la superficie de Istvaan V. Sabía que existían pocas posibilidades de encontrar algo de utilidad, pero era su única posibilidad.


Sin embargo sus enemigos no eran otros que los carroñeros cazadores de Nostramo, y el interés de aquel lugar para los leales no había escapado a su astucia, de modo que cuando los hijos de Ferrus Manus llegaron a la zona, los Amos de la Noche les estaban esperando.


Los Manos de Hierro avanzaron en dos grandes bloques, tratando de asegurar los almacenes de suministros antes de que el enemigo se les echase encima. Súbitamente los disparos de plasma comenzaron a surgir de las posiciones de los Amos de la Noche, acribillando las ruinas en torno a los leales. Sin embargo esto no fue suficiente para amedrentar a los medusianos, que siguieron avanzando con Lord Akshan siempre a la cabeza desafiando al enemigo.



A pesar de la legendaria cobardía de los nostramanos, Dvorak, el líder de la partida de caza, se lanzó hacía los leales, dispuesto a demostrar su valía ante sus hombres, que comenzaban a dudar de su liderazgo tras las últimas derrotas. Su retropropulsor aulló y el Amo de la Noche cruzó el cielo velozmente hacía los Manos de Hierro, cuando estos comenzaron a abrir fuego contra él. El muro de proyectiles explosivos impactó contra Dvroak y durante un momento pareció que este lo atravesaba sin dificultad. Sin embargo la mecánica disciplina de disparo de los leales no cesaba y pronto comenzó a arrancar trozos de la servoarmadura del traidor, hasta que uno de los proyectiles impactó contra su ya desprotegido abdomen, dejándole fuera de combate.

Dvorak es abatido una vez más
Lord Akshan desafía al enemigo al frente de sus hombres
Los Manos de Hierro controlan el campo de batalla
Los cazadores esperan el momento adecuado para atacar
Viendo a su líder caído, y conscientes de que debían frenar cuanto antes a los Manos de Hierro, los cazadores de Nostramo se lanzaron sobre ellos emitiendo alaridos y portando los pellejos arrancados de los cadáveres de los leales que habían masacrado. Sin embargo no contaban con la férrea resistencia d ellos Manos de Hierro, que aguantaron el envite. Alabando la gloria del Omnissiah Lord Akshan contraatacó, barriendo a los enemigos con su enorme martillo y haciéndoles retroceder, dejando así el almacén en manos de los hijos de Ferrus Manus.

Los Amos de la Noche se lanzan al ataque
Pero son frenados por los medusianos
Aprovechando la confusión provocada por el duro combate que se desarrollaba en el centro de la zona de operaciones, los Amos de a Noche rodearon las posiciones de los leales con su rápido speeder, haciéndose así con algunos de los recursos que los Manos de Hierro habían ido a buscar, para a continuación huir a toda velocidad cuando la batalla se decidió a favor del enemigo.


El speeder rodea a los leales...
...y consigue saquear parte de los suministros
Tras la victoria los medusianos se pertrecharon con todo el material que pudieron reunir y trataron de salir cuanto antes de allí, conscientes de que pronto tendrían al enemigo sobre ellos. Pero no fueron lo suficientemente rápidos.

Lord Akshan reuno nuevos supervivientes
El Señor de la Forja se dispuso una vez más en cabeza de sus hombres, formando una cuña con la que atravesar las líneas enemigas, y comenzó a avanzar hacia ellos. El fuego de los Amos de la Noche fue inmisericorde y las descargas de plasma pronto empezaron a derribar a muchos de los leales, que se vieron obligados a frenar su avance para buscar algo de cobertura. 
Los Manos de Hierro tratan de avanzar bajo el fuego enemigo

El propio Lord Akshan se lanzó hacia delante, lleno de furia por las bajas que estaban sufriendo, y aunque eliminó a varios enemigos con su martillo, pronto se vio rodeado y derribado por sus disparos.


El Señor de la Forja trta de limpiar la zona de enemigos...
...pero es abatido por el único rifle de plasma superviviente
Los Manos de Hierro supervivientes se dieron cuenta de que no escaparían de aquella trampa y decidieron llevarse por delante a cuantos enemigos fueran capaces antes de perecer, de modo que se dividieron en varios grupos para tratar de dar caza a los cazadores.

Coienza la caza
Los hijos de Kruze tratan de esconderse
Cazadores cazados...
La furia de los medusianos no conocía límites y sus certeros disparos iban eliminando un enemigo tras otro de forma metódica. Sin embargo estos contaban con la mayor movilidad que les daban sus dispositivos de salto y podían esconderse de la venganza de los Manos de Hierro a placer, cosa que hicieron mientras eliminaban a los últimos supervivientes leales.


...pero no lo suficiente
Lamiendo sus heridas, y maldiciendo la debilidad de su carne, Lord Akshan comenzó a reunir nuevos supervivientes y se lanzó contra los enemigos que les habían masacrado. Una vez más formó a sus hombres en dos grupos que avanzaron entre las ruinas buscando a aquellos traidores mal nacidos


Los Manos de Hierro vuelven a la carga...
Pronto les salieron al paso un grupo de Amos de la Noche que burlonamente portaban las cabezas y los pellejos de los Manos de Hierro que acababan de matar. Ante semejante ofensa los medusianos cargaron con furia contra sus enemigos, y aunque sufrieron bajas, los aniquilaron sin piedad.

...mientras los Amos de la Noche tratan de emboscarles...
...pero son masacrados por la furia de los leales...

Tras esta masacre la cobardía nostramana salió a relucir una vez más y el resto de traidores huyeron, privando a los Manos de Hierro de una nueva venganza que tendría que esperar a otra oportunidad."

...bajo la atenta mirada de los traidores supervivientes
Tras dos rondas y 5 partidas los Manos de Hierro siguen avanzando hacia su objetivo en nuestra campaña Objetivo: venganza. Con un total de dos victorias y una derrota en esta ronda la puntución de campaña se sitúa en +3.

Hemos jugado ya las cuatro misiones que aparecen en las reglas de Victory is Vengance y la verdad es que están resultando batallas muy divertidas e intensas que están ayudando a dar personalidad al trasfondo de nuestros personajes.

La verdad es que Luis está teniendo muy mala suerte con su líder (además de que en la primera partida se leolvidó que le había pagado la armadura artesanal, lo que le hizo morir prematuramente) y este ya está cargado de c"onsecuencias del fracaso" el equivalente a las heridas en este sistema de campaña.

Por otra parte mi líder ha conseguido librarse de una de las consecuencias que tenía y además he conseguido aumentar su nivel de heridas en uno, por lo que ya cuenta con 3. Como se puede ver la suerte está siendo bastante desnivelada.

Esperando a ver qué pintamos para la siguiente ronda esta es la situación actual de nuestros recursos:
 

Armaduras Tropas Munición Puntos de Acción
Amos de la Noche Repleto Carente Carente 4
Manos de Hierro Repleto Repleto Carente 2

Puntución de campaña: +3

1 comentarios:

sacri dijo...

La mahou veeeeeeerde corre maZ!
informe muy molón!

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