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9 ene. 2014

Traiciones tradicionales | WHF


"Lo único que Grimgor sabía era que en aquel valle se habían reunido un montón de guerreros a los que aplastar y entre los que, con suerte, podría haber alguien al que fuese divertido enfrentarse. AL parecer se disputaban algún tipo de objeto o tesoro, ese tipo de cosas no le importaban mucho a Grimgor, pero si podía fastidiarles quedándose con lo que fuese que estaban buscan, lo haría encantado.

A su izquierda... si, estaba caso seguro de que esa era la izquierda, se encontraban os Skavens, en los que sabía de sobra que no podía confiar, de modo que trataría de aplastarlos los primeros. AL otro lado, ¿la derecha?, estaban los orejas puntiagudas. Esos cobardes, a sabiendas de que no aguantarían ni un segundo luchando contra un orco hecho y derecho, habían venido montados en montones de bichos voladores. Bueno, Grimgor les dejaría hacer sus piruetas y luego les machacaría.

En frente tenía a aquellos ridículos enanos malvados que se dedicaban a esclavizar orcos. ¿Que sin Gorko era aquello?, ¿Enanos del Caos?, ¿Enanos esclavizando pieles verdes? Grimgor no entendía nada, pero los aplastaría de todas formas.

Y en la lejanía, casi invisibles para el kaudillo, estaban los primos de los orejas puntiagudas, otros blanditos elfos de piel pálida, pero más malvados y depravados que el peor de los goblins nocturnos. Encima venían acompañados de carroña levantada por los vampiros, y Grimgor odiaba a los Vampiros, aunque Grimgor adiaba a todo el mundo... Bueno, si tenía tempo, los destruiría también..."

Las navidades son época de tradiciones, y como otros muchos grupos de juego, los amigos frikis de siempre tenemos la tradición de echar un gran partida de WHF todas las navidades. Llevamos así bastantes años (fácilmente 8 o 9) y siempre es divertidísimo. Normalmente hacíamos dos bandos de dos, tres o hasta cuatro jugadores y nos dábamos de leche en una enorme partida que nunca terminábamos. Sin embargo los últimos 3 años hemos conseguido hacer partidas mucho más ágiles. En parte se debe a la 8ª edición, ya que la magia de la 7ª era larguísima, pero sobre todo se debe a que en estos últimos años nos hemos hecho listas súper extremas, con 3 o 4 unidades como máximo, siempre enormes y sin ninguna restricción en las listas (esto sería peligroso, pero como todos respetamos el espíritu de pasárnoslo bien, con la partida más alocada y divertida posible3, pues solo da pie a más diversión y mayor rapidez). Este es el vídeo que hicimos sobre la partida de hace dos años: La Guarida del Dragón Durmiente.

Este año queríamos probar algo diferente y decidimos jugar todos contra todos, 5 generales, cada uno con su ejército de 2000pts. Para jugar de esta forma utilizamos el nuevo suplemente de WHF, Triunfo y Traición, y la verdad es que resultó estupendamente. El sistema es sencillo, cada uno juega su turno en un orden aleatorio, que cambia cada turno. Se elige utilizando unas cartas que se barajan cada turno, de modo que se van sacando (cada una corresponde a un jugador) para decidir el orden, lo que hace que cuando uno juega su turno no sepa en que orden van a jugar los demás jugadores.

Esto ya de por si da momentos muy tensos y divertidos, pero es que además el sistema de cartas que trae el suplemento, y que sirve para interactuar entre los jugadores, dar bonus a tus tropas, o negativos a las del contrario, evitar ataques, etc... Funciona fenomenal y le da un punto de locura a la partida que la hace divertidísima.

Para poner un ejemplo del tipo de listas que llevábamos, esta era la mía:

- Grimgor con 40 Orcos Negros
- 20 Goblins Nocturno (ese año decidimos, no se por qué, que había que llevar una unidad básica, así que ahí está la mía XD)
- 3 Gigantes
- 2 Garrapatos despachurradores
- 9 Trolls

Encima el suplemento te permite incluir 100pts de mercenarios de otro libro de ejército, por cada 500pts de tu ejército, así que me hice con un mago imperial de nivel 2 y un ¡tanque a vapor!

Como decía la partida fue muy divertida, y lo que es más importante, lo fue hasta el final del turno 6, ya que estuvo en el aire hasta ese momento. Básicamente los Elfos Oscuros y sus mercenarios No Muertos se dedicaron a destrozar a los Enanos del Caos, circunstancia que aprovecharon los Skavens para machacar a su vez a los Elfos Oscuros atacándoles por el flanco (el mejor momento de la partida fue cuando el jugador Elfo Oscuro dijo con total sinceridad: "yo siempre me había fiado de los Skavens")

Mientras tanto el jugador Alto Elfo (Que llevaba un dragos de los más grandes, otro dragón mago de esos, un fénix de cada tipo, un grifo y no se que más) se dedicaba a ir tocando las narices por ahí y consiguiendo un montón de puntos, mientras yo no podía participar mucho en los combates por mi pésimo despliegue y porque el jugador Skaven y yo nos dedicamos a tirarnos mutuamente cartas que evitaban que nos atacásemos.

Al final la diferencia de puntos era muy estrecha y tanto Grimgor (al que saqué de la unidad de Orcos Negros sin darme cuenta) como el general Skaven (que acabó metido en una unidad de Monjes de Plaga con pebetero a la que no podía unirse) estaban en situación de coger el artefacto que nos disputábamos y que otorgaba 500pts de victoria.

Al final, como no, las artimañas del hombre rata dieron sus frutos, y se hizo con el artefacto manteniéndolo al final del turno 6.

Contamos los puntos y... ¡había un empate entre Altos Elfos y Skavens! Sin embargo, tras la partida el jugador Skaven, que se siente profundamente identificado con las tropas que dirige, reclamó que no se le habían dado 50pts en una ocasión, consiguiendo la victoria en los despachos.

Un entretenido día de risas sin fin y muchísima diversión, muy recomendable. Aquí dejo unas fotos del evento como colofón:

Las fuerzas de Grimgor
Los pérfidos hombres rata
La temible alianza entre Vampiros y Druchii
Los poderosos Enanos del Caos
Los apergaminados Altos Elfos
El general enano montado en su gran tauro se hace con el artefacto
Pero los enanos del caos son aplastados por una carga combinada
El general skaven se va por la banda con el brillante artefacto, consiguiendo la victoria

2 comentarios:

Señor Serviorco dijo...

Las tradiciones hay que mantenerlas, y más si sirven para reunir a la vieja guardia y darse unas tollinas.
Partida muy interesante y con listas como cualquier deidad manda cuando se juega entre amigos.
Nosotros tenemos por probar triunfo y traición, que ya veo que es recomendable.Un saludo

Anónimo dijo...

Diréis lo que queráis, pero el final fue súperépico... Más que Warhammer parecía Blood Ball. El general Skaven montado sobre una rata Ogro (por lo cual no podría haber entrado a cobijo de la unidad de Monjes de Plaga), zigzagueando entre unidades enemigas, perseguido por Grimgor, esquivando cañonazos y hechizos y pidiendo el tiempo mientras resite las ostiacas de un Poyo Congelado Alto Elfo... Eso sí, como defecto al triunfo y traición hay que decir que los dos ejércitos que no disponíamos de mercenarios (los Elfos por orgullo y los Skavens por traicioneros) empezábamos con esa pequeña diferencia de puntos que supuso la diferencia final de vencedores y vencidos... pero como aprendí de mis progenitores, "lo importante no es ganar, sino participar... salvo si el que ganas eres tú"... jejejeje …

http://www.youtube.com/watch?v=c7IDlzcMg0U

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