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26 jun. 2011

Diario de batallas | WHF


Fecha: 22/6/2011.
Contendientes: Will vs Mario.
Ejércitos: Imperio vs. Reyes Funerarios
Puntos: 2500.
Escenario: Encuentro fortuito.
Vencedor: Will.
Comentario: El nombre de Edmund Van Hartman es uno de los más prestigiosos entre el gremio de comerciantes de Marienburgo. Sus inversiones en los últimos años le habían reportado cuantiosos beneficios, y su habilidad para organizar expediciones alrededor de todo el mundo conocido le había hecho poseedor de una gran fortuna. Desde hacía tiempo rondaba por su cabeza un nuevo proyecto. Las leyendas sobre la antigua civilización de Nehekara tienen un lugar destacado entre las favoritas de los buscadores de tesoros y últimamente los informes de sus capitanes  mostraban algunas referencias que le hacían pensar que los tesoros de los antiquísimos reyes podían estar al alcance de su mano. La fuerza expedicionaria estaba comandada por el general mercenario Pantelei Mólojov, un curtido guerrero procedente de las tierras de Kislev.

El cuaderno de bitácora del capitán del navío habla de un viaje sin grandes incidentes excepto una rápida escaramuza contra los piratas de Arabia, pero la historia comenzaría a ser muy distinta una vez pusieran pie en tierra firme.

Cuanto más profundamente penetraban en aquellas desoladas tierras parecía que los hechos inexplicables se multiplicaban. Muchas fueron las desapariciones de soldados anotadas durante la marcha aunque finalmente parecía que habían encontrado lo que iban a buscar. Ante ellos, parcialmente enterrado en las siempre cambiantes arenas, se encontraba una ciclópea construcción piramidal. En la cara que daba al oeste se hallaba una imponente portada circundada por esculturas de las más extrañas criaturas, mitad insectos mitad humanoides, y frente a ella una enorme esfinge parecía custodiarla. Cuando la inmensa escultura empezó a moverse supieron que algo iba realmente mal.

Antes ellos, surgiendo de las arenas, se levantó repentinamente un ejército de soldados esqueletos. Con una velocidad sobrenatural la terrible esfinge se abalanzó sobre el tanque a vapor que acompañaba la expedición y unidades de carros dirigidos por seres no muertos atacaron los flancos de la formación imperial. La línea de batalla de los humanos parecía flaquear, estaba debilitada pero aún no se había roto, aunque no podría aguantar mucho.

Sin embargo Sigmar acudió en  ayuda de sus fieles siervos. La criatura que mantenía ligados a la vida los despojos contra los que luchaban los soldados imperiales era un brujo perteneciente a la milenaria orden de los reyes funerarios, su control sobre los vientos de magia era magnífico, pero no tanto como para no poder perecer antes los caprichos del inmaterium. Mientras intentaba canalizar las fuerzas mágicas perdió la concentración durante un instante y el cúmulo de energía se transformó en un enorme vórtice que le transportó a los reinos del Caos.

En ese momento los malditos esqueletos comenzaron a convertirse de nuevo en el polvo del que estaban hechos y pronto el ejército imperial se encontró solo en el campo de batalla. Las bajas habían sido muy cuantiosas, demasiadas para continuar con la expedición, pero los tesoros guardados en la cercana estructura pronto estarían cargadas en sus navíos.

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